miércoles, 11 de diciembre de 2013

2:18-23

Primero fui barro y hueso,  del costillar de alguien;  luego fui porcelana fina, luego carne hirviendo y sangre como ríos de lava. Fui mujer y fui volcán,  ahora soy frío e inerte mármol, y tengo intenciones de aguantar sin hacerme polvo para contemplar el  fin de los tiempos.


Eran los vientos de agosto, la lluvia de mayo, el eterno lunes de enero,  y la necesidad urgente de que septiembre no exista…. Así pensé pasar los años…  agrietándome, como si no lo hubiese hecho antes...  ha de ser inmenso el tiempo y todas sus repeticiones sobre sí mismo… ya viví, sufrí, amé… vale y ahora qué? (N. Vegas)

sábado, 7 de diciembre de 2013

ULTIMAS NUPCIAS


Estas son mis palabras para toda la carne presente… ¡a ver! ¡Abran paso! Que pasa mi cuerpo y de lejos lo veo, prendan fuego, prendan velas y bailen, pero amándome y sin olvidar que es por mi. ¡Tamboras y fuego! Y mi cuerpo  al pedestal, hebras de rojo intenso, y mi piel morena por este calor. Y que yo no quiero dejar mi cuerpo! Porque es hermoso… ¡abran las puertas! ¡Ámenme cuando esté! ¡Ámenme cuando no esté! Cuando me vaya, cuando me extinga, ámenme cuando me olviden. Y los que me odiaron… sigan odiándome, envenénense con mi veneno!

Mi cuerpo aún está caliente y bajo tierra se niega a enfriarse… No, si me consumí en las llamas mientras respiraba, ahora inerte que me consuman también hasta reducirme a cenizas, y que el huracán, tiene que ser el huracán no una leve brisa, el mismísimo huracán arrase con fuerza los restos…

Yo soy una fuerza de la naturaleza, un desastre natural, ¡roja, roja, roja! No voy a dejar huesos… los titanes que empezaron siendo humanos al principio de mi caravana fúnebre ahora son enormes cuando estoy al borde de la sublimación. ¡Qué vengan mis amantes! En fila con sus palabras… que como todos me amaron, a todos los amé… a los que amé menos me perdonan no siempre es igual… y mis textos, mis amados hijos ¡qué no los entierren conmigo! Que se queden con ustedes… yo soy la hija de una tierra bermeja, que queda al lado del río magdalena… y como todos esos pueblos, también estaba habitada por personas de mentiras, imaginarios paseándose en la rivera con aires de desembocar en el mar…  pues ¡heme aquí! ¡YO SOY UN MITO! Y desemboqué en el mar.

Estas son mis segundas nupcias… ahora me caso con mi muerte, que no es la misma muerte… mi muerte es de esas cosas grandiosas que se vienen gestando desde el comienzo de los tiempos, desde que el mundo es mundo. Cuando las sirenas la cantaron, cuando la llorona me lloró… cuando mis espectros vengan, que los arrastre aquí el río. Y sigan bailando que el cuerpo  mío, muerto pero no se enfría, yo nací  hirviendo y me iré consumida cuando la mañana llegue.  ¡Soy una mujer con sangre en las venas! A mi no me digan que el olvido existe…  y con la media noche llega más música… y ustedes, la carne que tanto amé, ámenme mientras me voy y me reconcilio con mi vieja enemiga…  la abrazo. 

Es la media noche y te sentarás a mis pies,  mientras la bulla crece y el alboroto todo lo aviva! Me miraras a mis ojos cerrados como cuando doy un beso…  y yo fuera de mi miraré tus ojos lindos!

Soñé que estaba dormida
y que tú me despertabas
en plena luz de la noche
entrando a la madrugada
y me convertí, en aguasala
y ahora soy del mar una ola mojaa[1]

Ya no sueño que estoy dormida… y tú nunca me despertarás… te sacaría del frío… te traería al calor, a la tierra de mis libros, de los ríos y los mares, a la tierra de mis padres que es bermeja y bailaría descalza bajo la lluvia como cuando tenía 15 años y el pelo de ala de cuervo… miraría las iguanas y el único ruido no sería el del trancón sino el de la música a todo volumen… pero ese es mi caribe de sueño… el que sueño bonito…

¡Griten más duro carajo! Qué esto es un velorio ¡y la muerta soy yo! ¡No ustedes! Griten más duro que mi pelo rojo se enciende!  Viviríamos como en los libros… agarras mi mano y sientes dolor… pero mi querido… esta es una muerte en tierra caliente… aquí nos morimos diferente…

YO SIEMPRE SUPE QUE VOLVERÍA PARA MORIR AQUÍ

Una canción bastaría para que me vieras bailar, porque eso sí, mis caderas se mueven con una furia sísmica pero con una elegancia hipnótica… deposita tu voluntad ahí y no te la devuelvo nunca! 

Yo la hija de estos tiempos me quito los zapatos porque prefiero andar descalza en mi tierra bermeja, bermeja también por la sangre… ah! Me vieran en un fandango! La gente siempre me ha mirado raro en esas cosas… yo soy de aquí! Si quiere se lo pruebo cuando bailo! Pero la verdad es que tampoco soy de ningún lugar…pero vuelvo a donde nací para mi ultima combustión.

Siempre las mujeres me han dicho puta! Y uno que otro hombre al que no miro ni de reojo ni por error… muérdanse la lengua víboras castas! Cuando yo vivía se me conocieron unos… y otros… y otros tantos… y los que no se me conocieron ¡se me inventaron! YO SOY UN MITO.
Pero a ti con tus ojos y tu voz… me los llevo a donde sea que vaya… bien guardada la imagen en mis ojos negros… fuimos un triunfo del azar! Y un desastre natural! Que el Dios sol me queme con la lengua por la espina dorsal! No me llores y muérete contigo…

YO ME MUERO JOVEN

Porque… ¿aja, y entonces? ¡No me voy a dejar coger de las arrugas!

¡Abran paso carajo! ¡no se amontonen para mirar a la bella! ¡Ah! Y me gustaría abrirme paso para que me dejaran verme… rompan las botellas para que bailen sobre vidrios rotos como sobre los que caminé durante toda mi vida… ámame en la muerte mi amado… como nos amamos después de la vida!

PARA TODA LA VIDA

Quieto ahí, que ya viene el día, y por mí que el resto del mundo se olvide de por quién bailan, por quien ríen y lloran, pero tú ahí ¡quietecito! Mírame que no me vuelves a ver… mientras yo te espero allá donde vamos todos.

¡Ah! Que la hora de partir se acerca y esta, mi fiesta se cae porque la tristeza nos viene con el olor del amanecer que invade esta madrugada oscura… el olor nos previene y nos espanta… déjame llorar! Que yo lloro por ese cuerpo que contemplo ese cuerpo que ya no te toca más… 
Ya vienen cantando pajaritos, y yo estoy que me paro y te beso… señores! Ustedes carguen mi cuerpo y las mujeres llórenme una vez más antes de volver a bailar o a dormir… fuego fuego fuego! Que así me voy de este mundo!

Con el día vendrán los pájaros y con ellos los vientos… y yo me iré, y te quedarás ahí, con las palabras… pensando que alguna vez existió una mujer mitológica que era de carne, de carne hirviendo, que te escribió unos cuentos… una criatura  que vivía con los pies en el piso y la risa bien alta ¡Porque eso si! A esa risa la culparon de la extinción de algunos planetas… y yo me fui pensando que fui amada y odiada ¡Ah! ¡Qué yo soy un bullerengue!  Y eso si, soy pura bulla. Yo no cabía en este mundo, y harto espacio voy a necesitar en el otro, si es que la eternidad existe… porque si no me muevo me aburro. Ya no me lloran, ya no me lloras, yo ya no lloro. ¡Abran paso que me fui yo!

[1] Bomba estéreo, Agua Salá.