sábado, 8 de septiembre de 2012

De cómo convertirse en estatua III





Este es el universo que tengo, el todo creado después de las muertes y las desolaciones… Quedarán pedazos de piel, ácaros flotando en el aire, hebras del pelo de una mujer pelirroja, olores a café que nunca se bebieron…  Y cuando pretendan levantar los hechizos con besos de amor, la carne que está hirviendo nos arrastrara con sus pasiones… Finalmente  ya  cansados de tanto caos, pretenderemos ser estatuas.

Empezamos pues a seguir el rastro de esos hilos rojos, que tienen el eco de las carcajadas anteriores, esas que parecían devorar planetas… Usted es linda… Pero más que linda es estruendosa…  La bella durmiente, lejos para siempre de este mundo, el mundo… Nuestro mundo, aquí donde tus ojos verdes la observaron partir…. Evaporada… Ojos verdes-pelo rojo…  Seguir y detenerse… Y cuando venga la muerte que nada olvida… ¿Podrán nuestros sueños y nuestros amores prolongarse más allá nuestra vida? Somos algo que no pudo ser…  y sin embargo somos. 


Y ahora que somos, y que podemos morir pero no dejar de ser… y que aun ausente somos, y estoy totalmente segura de que seremos a pesar del uno y el otro…  Hay leves encantamientos que protegen los imposibles, los amores que  no se pueden y las bestias imprudentes… Osadía la mía… Osadía la tuya…   De tanto alejarla mi pelo la trae… rojo rojo rojo! En espacios infinitos… Hasta la eternidad más profunda es finita… La finitud nos salva del tedio… El sueño, la muerte… Volver a nacer… Reencarnar… Todo es brujería y juego… Son tus ojos y los míos que aún en el sueño más profundo  pensarán en el paraíso de ponerle final al nudo en la garganta y a la palabra detenida en el momento más triste…  Mariposas… la vida les dura lo que dura un suspiro y aun así miles de besos me despertarían a otras vidas… Y cuando los astros colisionen y el espacio entero parezca haberse consumido… ni la muerte ni la ausencia serán nada…  porque en la simple impresión de haber algo lo hay todo…


Porque mis muertes surgen cuando es necesario, porque se muere más de una vez…  porque con cada muerte se supone que por arte de magia cambio de piel… Morí con el primer libro cuando aún estaba descalza…  y muero cada vez que desaparezco…  Mujer-niña-caracol criatura marina con fuego en las entrañas...   y mis besos que despiertan muertos…  tú no estás muerto… soy yo la que he muerto…  Suban el volumen a la música.  Mi vida, mi vida… se ha ido… El agua se lleva pedazos de mi carne y de mi sangre… o de mi pelo rojo que se destiñe…  este es mi cuerpo que no deja de estar encantado…  este es mi destino, que no deja de estar quieto… Lentamente asciendo a los pedestales… Mujer carne – diosa estatua.  Este es mi plan final… Lejos de las gentes vivas  y los ruidos, me subo a los altares  y planeo petrificarme, ser de piedra y ser  olvidada… carne, luego la fina porcelana y por último el frio mármol… ¡embrujo!  Y  yo petrificada ahora contemplo este mundo y sus desastres, no respiro en medio de esta inmovilidad perturbada y convulsionada… Quedémonos inmóviles y sin descanso. 




viernes, 7 de septiembre de 2012

Diatriba I


El primer hombre que me diga no te vayas es el próximo que se va a quedar con mi Corazón… Que está vuelto nada, pero qué le hacemos…  El próximo que me retenga  a pesar de mis fugacidades…

Me seco las lágrimas ¡por pendeja! Mi mama siempre me dijo “si quiere le pego para que llore por algo” y me acostumbré a llorar por algo… Pero si le tengo muchísimo miedo al abandono… Demasiado… A que se vayan mientras duermo… Y a que siempre se marchen sin mi… Niña desamparada, pájaro abandonado… Como los pollitos mojados , Así… indefensa y vulnerable… 

Y prendo un cigarrillo para iluminar la noche que no acaba y esperar el día que no llega, pero el sol saldrá… Ojala no se le dé por abandonarme… Y mis pies pequeños y fríos… Me defiendo sola como siempre, mucho mejor de lo que lo hacen los hombres… De hecho no conozco al primero que salga en mi defensa cada vez que acabo en el cadalso.

Cuando llegue la mañana quiero estar más transparente… Ahora mismo puedo ver mis venas y mis arterias a través de mi piel… Y me digo de nuevo que no es un buen momento para un príncipe azul en un caballo blanco… De pronto en la mañana cuando el pelo este limpio y tenga puesto el maquillaje… El asunto es que si me rescatan corro el riesgo de que luego me arrojen al piso desde alturas mortales… ¡no conociera yo las realidades de los fuckin’ fairy tales! ¡qué no nos agarre la muerte sin los crespos hechos!

Ay no, no, ni más faltaba, resentida tampoco, lo que pasa es que todo el mundo tiene derecho a alegar de vez en cuando…  Si sabía que le iba a doler...  ¿Para qué lo hacía? Me dice la otra en el espejo…  Y mis ojos están húmedos y el espejo también es agua… Y el agua está helada… Esta vez no es mi cuerpo el que atraviesa el agua… Es el agua atravesando mi cuerpo… Se mezcla con el rojo… Y cae al piso blanco… Luz y color… Flesh and blood desintegrate… 





REMEMBER ME WHENEVER NOSES START TO BLEED...





Y la carne se hizo verbo y deshabitó los rincones.  La cama que ahora arde, mi frente que hierve, mis dientes mordiendo el aire… y la oscuridad profunda, esta mañana que no llega me sume en el desespero, en las ganas de correr y explotar en mil pedazos, mi misión letal con la que pretendo extinguir los universos… no son ustedes, soy yo… Al principio quise ser mujer, luego pirata, a veces quise ser hombre, y luego fui imaginaria, hubo un momento en el que pensé en ser estatua pero lo inmóvil y lo perpetuo me causan un temor indescriptible, la idea del abismo del tiempo y los siglos de los siglos me causa pavor… Pero luego viene la nada… Todo es increíblemente perecedero, el amor, la gente… Y sin embargo te amaría por siempre…  O hasta que la memoria me permita… Los para siempre son finitos… Incluso la eternidad mas larga llega a su fin…  El agua caliente en la ducha… Soy carne y sangre desintegrándome y escapando por el sifón… ¡ah! No esperen… ¡es que el pelo se me destiñe! Tiempo que pasa volando y yo mirándome en el espejo, ahora tengo una cicatriz en mi vientre, una quemadura en la cintura, unas cicatrices en la lengua y un tatuaje en  la espalda… Siempre realizo el ejercicio de inventariarme desde que era niña, siempre un largo tiempo frente al espejo…  Hago cuentas y los años pasan…  Y aun así de vivir tan rápido siento que no he vivido nada en absoluto y estoy cansada y sin ganas de nada… 

Lo poco que podría escribir se pierde en fragmentos de sueño… El desespero por habitar mis mundos creados es aniquilado por el cansancio… El tiempo no pasa en vano… Ahora quiero dormir mas. Me imagino de niña… soy una versión retorcida de todo lo que quise ser… menos en lo que escribo, así exactamente quería ser… ¡Si que era una niña deprimida! Jajajajaaja, las gafas puestas, y siempre la niña buena, siempre el cordero con la bestia en las entrañas.  Angustia, y arrugo la frente… Las palabras son algodón y me empiezo ahogar…  ¡No más, no más!… No quiero hombres que con cobardía me despiertan cuando estoy soñando, no quiero mujeres histéricas, ni causas perdidas, YO la amazona, cabalgando en una sola carcajada planeo estallar planetas enteros.

Cuando el día termina y el asco me agota, trato a toda costa de que todo no vuelva a empezar, y en una labor menos repetitiva trato de detener el tiempo para el mayor de mis crímenes…  Y luego huir, a lo creado, a lo inventado, a lo escrito, porque yo, que estoy hecha pedazos, yo el explosivo… aspiro a encontrar la manera en este oficio, este oficio demente, este oficio inútil, este mi oficio, el de hacer de la carne verbo.