jueves, 4 de agosto de 2011

Génesis


Toda génesis debe ser violenta, y más una de este tipo, que aunque Fugaz tiene carácter apoteósico y astronómico. Dejarla que grite de furia y que desgarre membranas, de qué otra forma podría salir semejante criatura, sino es con una barbaridad de esas, o ¿es ella la que tiene el carácter de lo barbárico y no el acto? Sangre, rosas, carne, fresas, ¡Fuego! Todo arde en combustión espontanea alrededor del rojo. La sed infinita, el agua que nunca llega, la necesidad constante, un nacimiento y al mismo tiempo un purgatorio. Me consta que ha nacido, hay una grieta en el centro de la tierra, o del cielo, o de mi pecho. Hay magma corriendo por sus venas, volcánica! Histérica! De nuevo estoy confundida por las extremidades dispersas y los dientes animales. ¡Infinita exageración! Errante errada, ¡un completo error! Nace con hambre, no néctar, no ambrosía, ¡carne! ¡Carne sangrante y caliente! Banquete terrenal, para alimentar un cuerpo divino, casi celeste.