miércoles, 27 de abril de 2011

Las espinas que se clavan ahí donde más duelen...

(Este post es PORQUE SÍ jajajajajaja no querido, no, Yo te advertí que soy mentirosa, sorprendentemente siempre suelo mentir en esos asuntos porque yo no siento... no siento nunca nada )

Si puedo fingir un gemido tanto más un alago, cuidado con mis mentiras que te las estás creyendo, y mi corazón está cerrado pero finjo que te quiero, a ver si por lo menos puedes morir tranquilo. Pero los hombres… ¡Ah! Tan necios, piensan que es verdad y envanecen… y repudian a esta diosa que es manzana y que es veneno. Rojo, Rojo, Rojo!!! Como las cosas nocivas doy advertencia, detente que te quemas… y corres el gran riesgo de estrellarte con mi risa, cuidado que la burla me mueve, también soy hiena, no te fíes de una baby, pelirroja peligrosa dice una canción… pero es que yo no necesito que me alaguen cuando tengo toda la poesía saliendo de mi boca y toda la belleza en mi rostro…

De cómo convertirse en estatua II


El único problema que encuentro en convertirme en estatua es la incapacidad de un imaginario para quedarse quieto, mutable y agrietada tendré que estar por siglos… afortunadamente seré el centro de algo, y tendré un pedestal, aun así mi nueva obsesión me aleja de los universos ajenos y me resulta extraña y cada vez más mía. Aun no estoy dispuesta a aceptar el ofrecimiento que mis adoradores paganos y mis sacerdotisas me han hecho, porque es muy difícil para mí hacerme perpetua debido a mi naturaleza fugaz…

Levanto la cabeza y mi cara está cubierta por mi pelo, mi maquillaje se agrieta por lo inclemente del viento, y si ya tengo grietas,¿ por qué no rendirme y ser estatua de una vez por todas? Es un asunto de persistencias, me niego a persistir, y quisiera ser aun más leve, y que en cualquier abrir y cerrar de ojos pudiese desaparecer. Despierto confusa entre un reguero de fotocopias, de trabajos inconclusos, de deberes que nunca cumplí… no quiero que me arrebaten la intimidad de la oscuridad que aun me queda antes de despertar definitivamente y saber exactamente de que escapaba en el paraíso de un sueño que tampoco fue mejor…

Hay sacrilegios irreparables, pero ya afrodita me perdonará algún día por quererla empujar de su altar para usurparla, o peor aun por faltar a mi cita con mi reflejo… soy de carne, de carne palpitante, y quiero ser de piedra… salgo indolente, como permanezco temprano por la mañana indolente, inmutable, para que no me ponga de mal humor despertarme en este mundo, tantas extremidades… y todas tan confusas y tan mal ubicadas!

La sublimación es el único escape ante la vida diaria… si, cambiar de estado, abandonar lo sólido! Y estoy casi cerca cuando la brisa fría pretende evaporar mis mejillas… es un hecho bien conocido mi imposibilidad para pensar en el otro, y una vez que hacemos énfasis en eso entendemos mis queridos súbditos por qué el sexo me da asco! No me gusta fundirme, con nadie, mi carne es mía, mía y de nadie más, no me gustan esas mezclas de tentáculos, apéndices, dedos, todos confusos buscando entrar… y las cosas liquidas, y las voces… yo, mi yo que se revuelca con ustedes lo hace ausente, no hay manera terrenal de saber dónde estoy cuando estoy sobre ustedes, pero la única certeza que les puede quedar es que justo ahí es cuando estoy más vacía, cuando estoy llena de alguien…

Por eso mismo, porque ustedes no son ni Apolo, ni Dionisos… los quiero fuera! Vayan a corretear ninfas, o bien dedíquense a labores más onanistas… se equivocaron al pensar que yo era una cortesana! (después de tal arenga, he perdido a más de la mitad de mis fieles) pero no dejo de oír alguna palabra de deseo exaltada por el asco…

Tengo la mirada fija en un horizonte que no existe, pero no porque ande a la espera de algo mejor, si no porque estoy tratando de entrenarme para mi futura posición. La juventud es pasajera, la belleza no, pero a ambas quiero retenerlas con afán. Así que después de despedirme con todo mi desprecio me esperan los siglos…