martes, 6 de abril de 2010

ANOTANDO IMPACTOS: LAS CONSECUENCIAS


(Este post es para mi hermano... por asuntos de correspondencias y demencias... )


Hoy con las consecuencias en las manos me dispongo a escucharlo una por una, y me quedo pegada a la idea de que “es hora de hablar” como siempre mi escritura no puede ser silenciosa se debe deslizar en la música, coincida o no con la del lector, y si bien no tiene mucho eco, por lo menos no está callada.

Hoy estoy leve y pienso en las pérdidas, sumas y golpes, los abrazos, las cosas ingenuas e inocentes, y las perversiones que se esconden en los pliegues de mi ropa… de mi boca que no calla, que grita, que besa, que muerde; los escombros de los derrumbes, de las avalanchas, de acabar de a pedacitos dispersa en el tiempo, y en los corazones, en los que me olvidan porque mi naturaleza liviana es finita.


Mi vida es el caos y un suspiro, una sacudida parecida al sexo y después nos quedamos mirando a ver qué pasa, buscando el centro, buscando la cabeza. No voy, no marcho con todos, porque me da pánico la masa y a veces salir de mi cama, me quedo como caracolito extraviado en las cobijas, una niña de mentiras perdida en un montón de almohadas y a veces me levanto y pongo mis pies cobardes en el piso helado y cruel, y me salgo a buscar lo que no se me ha perdido, fresca… que el viento seca las lagrimas, que las coincidencias si existen, que nadie es para nadie, que nada nos pertenece y al mismo tiempo podemos devorarnos al mundo entero porque somos dueños de la furia y la belleza, de lo sublime y de lo abyecto.


¡Pilas! que las consecuencias de los años malgastados pero bien vividos lo atrapan a uno en cualquier momento… y lo importante es no dejarse arrinconar, para la moralidad nos quedan litros de licor, la libertad y la normalidad no van juntas, si tomé la ruta difícil, la del salmón, me acabo de equivocar de artista pero igual es la misma idea, voy por ahí, aunque me creas perdida, o todos nos veamos perdidos, nos hemos convertido en imaginarios, erramos, estamos errantes, pero no por eso errados, y si así fuera, el error es el que nos empuja al presente, que sea contradictorio es culpa pues de nuestra naturaleza, de querer y no querer, de no hallar paz y al mismo tiempo tenerla, de respirar profundo y de repente correr hacia la nada, de existir en el vaivén del sí y el no al mismo tiempo… a quien le importa lo cotidiano si no es algo con lo que podemos lidiar.


Trato de explorar, los cómplices están regados y la confrontación es una cosa que no me interesa a menos de que me lleve a la poesía por algún lado, las manos, las piernas y la gente, no ¡la masa no! No puedo… lo irracional, ¡lo animal! Lo prehistórico, grito, me desespero y empiezo a echarle la culpa a las estupideces, a los amores fugaces que me dejaron vacía, porque yo no soy la mujer, la mujer correcta, la mujer ideal para nadie, son demasiadas convulsiones para un solo cuerpo, y demasiados impulsos ciegos y ebrios, no te aburras cuando se me caiga la histeria, ni te espantes cuando vuelva, que se estrellen contra el piso las botellas y mi risa estalle los cristales por los que caminaremos, las copas vacías… el trago amargo, lo dulce y mis lagrimas sobre mis manos abandonadas…


Caigo sobre la cama… respiro, no aspiro, y pienso… que siempre he estado equivocada, porque afuera hay gente de verdad, no gente imaginaria, gente con rutinas, con familia, con amores, con hijos… gente querida, gente que van a extrañar… y en mi corazón de imaginaria… se abre un hoyo enorme… y grito con fuerza y me retuerzo de dolor… y lloro y necesito que me recojan del piso… y necesito que me pongan en un lugar seguro… nadie va a salvarme porque siempre me las he dado de fuerte y titánica… me voy desmoronando… con la puerta cerrada… pero tranquila que así mismo me recojo y me voy armando tal y como quiero…

El disco no para de sonar y me siento vieja… mi literatura se escurre sin ánimo… ¿qué hacemos si no ha pasado tanto tiempo? ¿Dormir? ¿Soñar? ¿Morir? Arggg!!!!!! Me levanto, me baño, y brinco un rato en el colchón, me muevo, me acuesto desnuda en mis sabanas calientes, envuelvo mi cuerpo frio y húmedo… gotas pequeñitas que son absorbidas por las cobijas… tomo aire, y pienso tranquila en que soy suave… y cambio la música… para “empezar la casa por el tejado” y no quedarme en silencio… me estiro, dejo mi pose de serpiente… y mezclo chocolates y cigarrillos, me pongo algo lindo… y busco amigos casi tan mareados como yo! Busco adentro… muy adentro las luces naturales y los ruiditos que lo ponen a uno crudo pero feliz… Me siento feliz de no ir con la corriente, me siento perdida y sin ganas de buscarme…

jueves, 1 de abril de 2010

FIEBRE Y FRIO

(Post para Angie Robles... mi amiga! gracias! )
Mis lagrimas arden y queman aun más que mi frente… hundo mi rostro en mis manos y busco desesperadamente en la mesa de noche la ultima bolsita de coca… pero ya se había terminado… me recojo como una niña pequeña, como una cosa que se puede romper con suspiros, una copa que se estrella contra el piso frío y húmedo.
Una que otra gota de sangre en mi dedo índice, y siento el impulso autodestructivo de caminar sobre los vidrios rotos, pero otra idea cruza mi mente y me distrae de infligirme más daño. Mi carne quema, mi nudo en la garganta me desespera, la fiebre que me consume, el delirium tremens con sus alucinaciones y distorsiones, y mi locura, mis manías malsanas, estoy aturdida y desorientada, tiemblo y lloro.

Tic, tac, tic, tac, y el reloj que no cesa también va al piso – tranquila Isabel, no te caigas en el momento más negro- salgo a la calle cuando la noche está más abandonada, y yo hace rato que estoy desamparada, el frio me aterra, me borra. La oscuridad y sus lobos, y las cosas escondidas, llego a la calle de siempre, y de fondo las trompetas tristes y las putas feas, no existo, no me recuerdas, no soy digna, soy sólo esto, lo que ves es lo que hay… y sigo línea tras línea en la misma mesa negra y los sillones rojos, y los tubos y las mujeres, mis malos presagios, mi corazón cambia de beat, tomo un taxi para alcanzar a llegar, porque las piernas me reclaman por falta de alas para la velocidad que me pide el polvo de estrellas y el final, nunca es demasiado rápido, siempre se está desesperado. Me miro al espejo, y mi rostro pálido, triste y asustado, la respiración se va, el corazón golpea, la sangre cubriendo a ríos mis pechos, caigo sobre mis sabanas blancas, me desprendo, me olvido, te amo y te desamo, lo quiero y me despido, nunca seré tan buena, pero no es cierto que esté descorazonada. La inconsciencia no llega y mi corazón se va apagando, no cierro los ojos, ma dernière minute, y no tuve mi cigarrillo, me acuerdo de la canción de Carla Bruni… se rompió el hilo… ya no estoy pendiendo de él.

martes, 30 de marzo de 2010

FÁCIL Y FUGAZ



Básica. Animal, carnívora, caníbal, ten cuidado con tus labios y tu corazón, porque es lo primero que buscan mis fauces, no te fíes de las fieras heridas que lloran y con la misma mirada desgarran, en menos de lo que revolcamos el mundo, se explotan las estrellas, y estallo en gritos, música estridente y agresiva, la voracidad es mi instinto primario, rogaré entonces para que no se encienda la luz ni se acaben los rincones, porque entre las sombras se esconden mis demonios… mis piernas te enredan, mis brazos te arrastran… de verdad quieres salir corriendo ahora?

Salimos a la lluvia, al frio, a la calle, al ruido, a la fealdad (cuidado que no nos toque) la belleza y la furia se anidan entre mis dientes apretados, no hay más pastillas, sólo el humo de la calle, los tragos amargos y las convulsiones, me rio hacia dentro y hacia a fuera, quiero llorar y rodearte con mis brazos que son lazos, y que son cadenas y son látigos… no mires relojes que no tiene caso el tiempo se nos va a pasar en un abrir y cerrar de ojos, en un entrar y salir de mí.

Bestial y crudo te impondrás al final, porque te voy a dejar ganar, porque me voy a inmolar para romper lo que queda de ti, para volver a la nada y de la nada hacernos, como por arte de magia, como se hacen los imaginarios.
Se suben los escalones, se sube la música, el beat, el sudor, la gente como maniquíes extraviados. Un llamado a la cordura se ve interrumpido por una carcajada. Mi nariz sangra sin parar… y tengo un momento de debilidad.
Descalza, sin esos tacones rojos, con el vestido negro levantado a veces por el viento nocturno, subimos otras escaleras, y me encantaría desarmarte la cabeza para saber que hay adentro, pero supongo que no hay poder terrenal que me permita saberlo. Late el corazón, fuerte rápido y sin ayuda, la hecatombe ha comenzado, nos miramos, primitivos y prehistóricos, sin miedo, y entonces el big bang comienza con los firmamentos caídos por la respiración acelerada y fuerte, por los intentos de que no se escape tu olor, de acapararlo, de tomarlo directamente de la piel, de mordiscos y de las sacudidas, de mis caderas que son el eje de este universo creado en medio de tanta violencia. El vértigo y el boom, las garras que se aferran a la nuca que a dentelladas se quieren comer el cuello, entonces me dejo caer, y vuelvo a ser leve y frágil, y dejo que tus fuerzas fusilen lo que empezamos, soy egoísta, soy egoísta y estaba furiosa.

Mis piernas enredan hasta que se acaban las fuerzas y estamos tumbados en la oscuridad acechándonos, tratando de no desaparecer de lo real, de la cama, del piso, de los espejos, si cerramos los ojos tememos no ver al otro al abrirlos, parpadear puede ser un acto para esfumar imaginarios. Estamos multiplicados por toda la habitación, aterra la sensación de no ser único, pero la belleza del reflejo le puede al miedo, es entonces cuando nos encontramos rotos frente a los espejos.