domingo, 18 de octubre de 2009

Mis recuerdos al sol...


(Este texto fue el primero que escribí para Jairo, una mañana lluviosa de lunes, para recordar mis escritos pasados los años... sé que lo quiero!)


Mucho sol, suelo odiar los lunes, especialmente si son festivos, esa fastidiosa estela de los días pasados que ya sean más infelices o no, siguen dejando ese sabor amargo en la boca, una boca mitad de cielo, mitad de agua, infinito y hermoso, uno espera y él es perfecto, unas cuantas imágenes de un sólo cuento entonces las hadas existen, mis pies están fríos, mis pies siempre están fríos, y estoy haciendo sonar el cascabel de mi cuello, afuera la infamia se devora el mundo, y los infames surgen, se aman en la infamia y se comen los corazones a bostezos, lo único que puedo hacer es impedir que el mundo me coma. Esperar con el alma de madrugada, buscar en las sombras, tanteando, lo que siempre espere, uno ya no quiere caerse, pero como todo hay que hacerlo, el sol ha bajado, no como el domingo anterior, tenía mucho frío y no paraba de llover, un perro pasa afuera de la casa, como siempre no importa lo que muera, siempre viene la vida. La sangre se detuvo y puedo dejar de llorar, y cuando vuelva a llorar, sabré que los corazones se hacen fuertes, no quiero seguir dormida, y sabré que da igual llorar y no hacerlo, todo pierde un poco de todo, y la noche será larga sin cigarrillos, pero estaré feliz… sabré que lo quiero.


21 junio del 2006

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