jueves, 15 de octubre de 2009

¿Qué podemos hacer si lo que hay que tener es lo que no tenemos?*



(Post para Lili y para Juan, porque nuestra tristisíma trinidad no se extinga, te voy a extrañar tanto mi juanito, pero igual te visito en tu casa... sigue escribiendo que es lo que mejor haces (si es que no es lo único que sabemos hacer...))


“Así es la vida, la jodida”** de Bunbury… a unas horas de ver el escenario, de borrarme de la faz de la tierra con música, se me revuelve el estomago y las lagrimas, pero no se me corre el maquillaje… los corazones diferentes se encuentran y se alcahuetean… todos somos cómplices es sólo que para mis dominios los cómplices se vuelven un asunto escaso porque sólo sirven los valientes y los descarados…

El destino nos dará más días, la soledad del alma la compartimos nosotros, los disfrazados, los enfrentados, los que no vamos a decir lo mismo y de antemano no estamos convencidos, el abandono, el desamparo y el desorden… nos quedan los paraísos artificiales y literarios… no te marchas… y en el rincón más oscuro de mi negro corazón, en la mala hora cuando ya no puedo seguir burlándome de salirme con la mía, de salir invicta, te busco, por ahí en las terrazas y en las fogatas… con las fragilidades y los secretos… nuestra tristísima trinidad no se ha consumido…


*Nacho Vegas. En lugar del amor.
**Enrique Bunbury. Adiós, compañeros, Adiós.
*** En la foto, de izquierda a derecha, Juan David Ortiz, Liliana Ávila, Isabel Bohórquez.

sábado, 10 de octubre de 2009

... Repetida y ebria...


Los corazones rotos no tienen tumbas en los pechos de las putas, y seguimos avanzando al abismo, gozamos en el esplendor de la derrota, perdemos la razón por cualquiera, somos carne más que poesía, somos imaginarios y trágicos, los hijos de una época repetida y ebria.


Dios no lo quiera y yo ande jugando con el amor, y con las confabulaciones de las barajas y las mentiras.


La infancia que no se quiere perder, por más que la inocencia se vaya desgastando, y las pastillas, y la música que no para a pesar de que los engranajes se detengan, el humo, lo tóxico, lo sublime, consíguete un juguete nuevo de esos que ya no tienen sentidos.

miércoles, 7 de octubre de 2009

de imaginarios, alas e inconciencias...





Niño encantado,
Arrójate por la borda esta noche
Y devora en este festín de carne y sangre
Cuando la cruel corsaria
Enrede las piernas en tu cuerpo con una suavidad perniciosa,
Y con una risa que estalla estrellas y astros inocentes,
Cuidado con los ángeles con el rastro de sangre en la boca.

En la boca que no sirve para hablar esta noche,
Se esconden los miedos y la locura,
La cordura se perdió con cada impulso
Y los gritos ahogados en gemidos,
Los rayos de la luna invadiendo la oscuridad fría,
Te prometo que al final no sabrás si eres bueno o malo,
Porque después de despertar el corazón latirá a otro compás.

Imaginario,
Acaso se te perdió la conciencia,
Ojala no la encuentres,
Y que nos amarren eros y tánatos,
Para que puedas morir donde le decías a mis ojos.