viernes, 28 de noviembre de 2008

mi mala sangre me ampare*

Por: Isabel Bohórquez.



Luego... igual tuve la certeza... de que la salvación... y la redención son cosas casi que negadas para los parias como yo... y también... que nadie puede salvarme de mi misma... ni del tedio... ni de la soledad que carcome el corazón de las mujeres de mentiras como yo... ni del amor que nunca se encuentra... ni de desvanecer ni de nada... por eso me desprendí…


me dijo: qué profundo...


y yo le dije: si, claro... como los abismos... profundos.


*E. Bunbury. Bajo el sol.

martes, 14 de octubre de 2008

No sueñes o te llevarás una antigua decepción...


Por: Isabel Bohórquez.


Y... hablando de decepciones, las decepciones tambien se renuevan.

Ya no sois los mismos de ayer... Bunbury ¿no? en el Hellville deluxe. La inocencia es un fastidio o un delirio de grandeza ir en contra de la opinión general... del mismo cantante, en la misma canción.

De decepción en decepción... es lo mismo que vivir de ilusión en ilusión? supongo porque se sueceden y anteceden en la vida... Cómo me molesta la gente que llora sobre la leche derramada... sangre o leche ¿es lo mismo? llorar entonces sobre la sangre derramada... la de cualquiera... porque todos somos cualquiera... una mujer cualquiera, una cualquiera que se fue con tus ilusiones...

Me quedo pensando en las heridas de otros tiempos... y no sé si las hubiese querido evitar...
Mi infancia... que sueño más raro e irrecuperable... me inventé unos universos para llenar los que no tuve. Amigos que pude tener... hombres que pude haber querido más... ¿para qué querer ser los mismos de ayer? quizás se nos acabaron muchas cosas que amábamos... lancémonos pues por la borda sin precauciones... sorteando las balas y los monstruos marinos... "los tiburones del Caribe que no consiguieron devorarlo en vida"

Qué molesto tanto miedo... los hombres cobardes me hacen valiente... y camino... cierro la puerta de mi cuarto con todos mis demonios... y sueño con la posibilidad de q en un ataque de amor el caballero negro derribe mi puerta... me quedó por ahora contemplando maleficios y tratando de modificar las líneas de mis manos para así burlarme de los oráculos y del destino... y me detengo ante la idea de que quizás ese es mi destino...